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MONTGÓ

ASCENSIÓN AL MONTGÓ. Macizo del Montgó (Comunidad Valenciana)

DE GRUTAS Y ABISMOS

753 mts.

” ¿ Historias?, tantas como hombres recorrieron sus vericuetos y cavernas. ¿Tesoros?, tantos como humanos soñaron con su magia”

Con Grandiosidad y hegemonía ejerce su dominio la montaña de las historias, de los secretos encerrados entre sus innumerables cuevas. Solitario y orgulloso se erige del mar hasta el cielo, como puente entre lo terrenal y lo divino, y así lo testifican todas las civilizaciones que a lo largo de la historia poblaron el entorno de esta significativa montaña de la Marina Alta.

No cabe ninguna duda de que el Montgó posee la licencia de montaña mágica como muchas otras que han sido señaladas por el hombre como lugar místico donde los dioses elegían el destino de pueblos y gentes. Todas las civilizaciones nos regalaron vestigios de su paso por este maravilloso punto estratégico del Mediterráneo. Hombres del paleolítico, fenicios, romanos, musulmanes, y ermitaños quedaron cautivados con el azul del Mediterráneo. Desde la oscuridad de la historia hasta nuestros dias el Montgó ha sido venerado, formando parte de la vida de los pueblos que salpican las vertientes de esta impresionante mole que no pasa inadvertida.

¿Historias?, tantas como hombres recorrieron sus vericuetos y cavernas. ¿Tesoros?, tantos como humanos soñaron con su magia.

Parece no haber pasado el tiempo por este Montgó que los musulmanes llamaron monte Caon y que derivo en el nombre actual y que sigue causando fascinación a todos aquellos que alguna vez de pasada posamos su mirada sobre sus rocas y quedamos hipnotizados y aun lo seguimos estando.

El macizo del Montgó fue declarado parque natural en el año 1987 pasando a formar parte del conjunto de enclaves de gran valor natural de la Comunidad Valenciana. El fondo marino que riega sus limites es de aguas cristalinas y de gran valor, tanto que ostenta el titulo de reserva natural marina.

Javea y Denia comparten este monumento natural que desde el Cap de Sant Antoni trepa por la gran planicie de Les Planes entre grutas, barrancos y abismos hasta completar los 753 metros de los que goza estupenda y estratégica, autentico faro referencia de antiguos marineros que navegaron por este trozo de mar, embriagados por el olor a mistela y Mediterráneo que por su litoral brota.

RUTA

 DESCRIPCION DEL RECORRIDO

La ruta expuesta en esta entrada nos llevara hasta la cumbre de este gigante y a su vértice geodésico. Transitaremos por pistas, senderos escarpados y tramos rocosos donde la ascensión se convierte en un continuo disfrute y donde los sentidos juegan un papel fundamental.

La ruta comienza en el limite de las urbanizaciones de Denia con la montaña, siendo este limite cada vez mas escaso, florece el desaforado caos de urbanizaciones hasta la misma entrada del parque. Un cartel indicativo nos informa de donde nos encontramos y de algunas claves de la ruta que vamos a comenzar. Como referencia podemos tomar la venerada ermita del padre Peré, religioso que medito en una cueva de la montaña que se encuentra a pocos metros del comienzo del itinerario.

Podriamos dividir la ascensión en 3 tramos diferentes que completan la subida a la cumbre por terrenos diversos.

Primero correremos a toda prisa por la ancha pista que a media ladera traza su peculiar trazo sobre los tejados de las urbanizaciones y chalets, que colonizan gran parte de su falda. Sera un continuo sube-baja suave, sintiendo en todo momento la presencia del Mediterráneo. Justo antes de llegar a la Cova del Camell y habiendo dejado atrás la Cova del Aigua la pista pierde su anchura convirtiéndose en un sendero. En pocos minutos pasaremos por la Cova del Camell, señalizada con un cartel donde nos indica donde estamos y donde saciar nuestra curiosidad bajando a observar lo que la cueva esconde.

El segundo tramo del pasaje nos encamina por el sendero que trepa tras dejar atrás la cueva. Mas adelante este sendero se vuelve trocha de cabras, y va ganando altura por terreno abrupto en grandes zig-zas por la amplia y aspera ladera ladera del Montgó. Según avanzamos se gana amplitud y grandiosidad en las vistas. La ladera acaba de un plumazo justo cuando el terreno se torna más abrupto y en un ultimo esfuerzo nos encarama en el espolón cimero, muy rocoso y estético, sin dejar de ser un paseo facil entre la cegadora roca caliza que aflora sobre el terreno y que en breves minutos nos deposita en el vértice geodésico de este bastión natural.

El último tramo ya no es otro que el de bajar de la montaña. Muchas son las posibilidades que tenemos. Desde bajar por el mismo itinerario de subida o seguir por la cuerda de la montaña hasta la cruz que se divisa en una de las puntas de la montaña, para acabar bajando por el lado contrario al ascendido. También podemos coger uno de los muchos senderos que bajan por las canales que descienden desde el lomo de la montaña, y que parecen estar colgados del abismo entre pedreras y paredes calizas que penden sobre nuestras cabezas.

El Montgó no es una excursión cualquiera, es una ascensión a una montaña con mayúsculas de la que no nos dejara indiferentes, solo hay que ir con los sentidos bien abiertos y con esa pasión exacerbada que solo mueve a los grandes amantes de las montañas.

IMAGENES